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No soy tan expansiva ni contundente como Carlos Sala en su artículo de hoy martes 22 de diciembre en www.lainformacion.com, al referirse a lo repetitivo y poco original de los regalos. Para mi los tiempos en esto han mejorado y la variedad y posibilidades son enormes y, además todos somos más imaginativos y sin duda alguna más ocurrentes.

Me ha gustado que prefiera sobre todo esos regalos, sentarse a cenar con un buen vino y unos buenos langostinos; sean o no langostinos y el vino mejor o menos bueno, yo también lo prefiero.

Estamos en días muy de familia y de amigos cercanos; y todos tenemos el corazón encharcado de navidades anteriores, recuerdos de un padre o una madre que ya no está, de detalles vividos, villancicos cantados en familia sin importarnos si se desafinaba o no, de anécdotas contadas de comidas ricas, muy ricas.

Hoy te invito a vestir la mesa para la Navidad, llena de detalles, quizás con ese mantel que tan poco has usado por miedo a que se estropee o la cubertería que tras utilizarla resulta tan incomoda de limpiar y volver a poner en su sitio; o esa cristalería que para ti es maravillosa y que en contadísimas ocasiones has utilizado. Lo mismo tienes que hacer con los menús que elijas para estos días.

Para preparar una cena rica no es necesario llegar a las exquisiteces.

Haz algo con lo que sorprendas a los comensales y que lo único que te va a costar es poner gran cariño a la hora de hacerlo. Puedes preparar un buen consomé, si sois muchos no, porque también tienes que pensar que a la hora de recoger no puedes estar horas en la cocina; prepara una buena tarta de manzana con mousse de pato, una ensalada de pescados marinados, unos buenos aperitivos y como plato principal, un pavo asado con sus acompañamientos, (un puré de manzana con frutos secos, una crema de espinacas, un puré de castañas, unas buenas lentejas…), o una rica pularda, que tiene una carne muy jugosa.

Y para terminar, un postre ligero, una mousse de limón con una buena salsa de chocolate, una espuma de turrón de jijona, muy navideña o una impresionante fuente de turrones, puesta con mucho gusto. Métele ramitas de acebo, o unas simples hojas para que te quede bien adornada. Procura hacer todo lo que puedas el día anterior, porque si no estarás muy cansada y el calentar en un horno bajito las cosas ese día no te llevará ningún esfuerzo. Espero que encuentres una buena solución para estos días y que puedas disfrutar con el resto de la familia, tan gran ocasión.

No son días de resolver nada especial; son días que, para unos habrán pasado con más pena que gloria, tras el sorteo que hoy se está celebrando y, por las circunstancias que sean, espera le solucione, al menos el año, sino toda la vida; ni el problema aquel tampoco se solucionará, ni la mala cara de tu cuñada o de aquel amigo que sin saber porqué ha cambiado de actitud y se muestra huraño y distante, ni mis defectos se corregirán como por arte de birlibirloque.

Estos días celebramos que Dios se hace Niño y nace en un miserable pesebre de Belén, arropado por la Virgen y San José, los Ángeles y los pastores, sin esperar ni desear nada más que nuestro cariño y que valores esta estampa real como la vida misma que te inunda y sin duda en ocasiones nos sobrepasa y, que durante centenares de años hemos querido plasmarlo de forma simple y llana, en un pequeño Belén con figuras de barro, madera, resina, hasta de plástico y cartón.

¡Feliz Navidad! Y que disfrutes en buena compañía con una buena copa de vino y una comida rica, muy rica.

Covadonga


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