Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Si continúa navegando está dando su consentimiento para seguir usándolas. Más información
Política de cookies


Buenas Maneras

Cada comida exige un vino determinado que habrá que conocer. En todo caso, los vinos se sirven siguiendo un orden: El blanco y el rosado se sirven antes que el tinto. Los vinos hay que servirlos a determinadas temperaturas: El blanco y el rosado se sirven fríos (+ – 10º) El jerez, la manzanilla, y el cava también fríos (5º / 10º) El tinto a temperatura ambiente (unos 20º) Si alguien no quiere beber vino, se le ofrecerá agua, pero nunca un refresco ya que sería una afrenta a la anfitriona que ha preparado el menú a conciencia.

El vino se sirve con la mano derecha, aunque algunas personas piensen que trae mala suerte hacerlo con la mano izquierda. Si es un camarero quien sirve el vino lo hará por la derecha del comensal, al contrario que la comida, que se sirve por la izquierda. Cuando se sirva el vino no se apoya la botella sobre el borde de la copa y esta, se llena hasta la mitad aproximadamente, nunca hasta el borde o casi, como si de un vaso de agua se tratara. La mitad libre de la copa permitirá que se concentren los aromas y poder disfrutarlos con el olfato. La botella se puede dejar en la mesa, aunque es mejor ponerla en una mesa auxiliar. Los vinos que se sirven frío se mantendrán en un recipiente con hielo, y a la hora de servirlos olvídate de ponerle una servilleta alrededor de la botella.

Sobre el vino y su cata antes de servirlo. El vino será catado por el anfitrión, aunque éste puede ofrecer catarlo a algún invitado entendido. Catar el vino exige cierta ceremonia: mover la copa y elevarla para apreciar el color; acercarla a la nariz para disfrutar su aroma y beber un ligero sorbo para disfrutar su sabor. El invitado que cata el vino sólo en casos extremos -cuando aquello sea puro vinagre- podrá hacer educadamente una observación al anfitrión, pero nada de escupir el vino, haciendo aspavientos. Si debe ser el anfitrión quien sirva el vino.

¡La crianza es agotadora!, teniendo claro este axioma, es necesario continuar recordando a nuestros hijos las normas básicas de comportamiento en una mesa: 1. Lávate las manos antes de sentarte en la mesa. 2. Siéntate derecho en la silla. 3. Coge los cubiertos de manera adecuada. 4. Mantén los brazos a los costados del cuerpo apoyando las muñecas sobre la mesa, no sosteniendo la cabeza. 5. Mantén los codos cerca del cuerpo, sin que “vuelen”. 6. Antes y después de beber debes limpiarte la boca con la servilleta, manteniéndola siempre encima de las piernas durante la comida y al finalizarla, se deja doblada o recogida junto al plato. 7. Toma con la mano derecha el tenedor, la cuchara. 8. Coge el cuchillo con la mano derecha desde el mango apoyando el dedo índice sobre él para cortar, pinchando con el tenedor la parte de comida que quieras llevarte a la boca. 9. Al terminar de comer, deja los cubiertos sobre el plato mirando hacía delante. 10. Al terminar da las gracias por la comida, a Mamá o a quien la prepare. ¡Vale la Pena!

Cuando vayas a comer o cenar, ten en cuenta estos detalles: Pon la mesa como se debe, con un individual o un mantel; una vajilla agradable, no la que utilizas en la cocina como ayuda; los cubiertos cada uno en su sitio; el vaso o copa de agua y si eres aficionado al vino, la copa adecuada, si es de boca ancha mejor. No te olvides del platito para el pan, una jarra de agua, no saques nunca la botella y una bonita servilleta, no importa si de vez en cuando es de papel, pero que tenga estilo, “su gracia”. Es indiferente si comes habitualmente solo o acompañado, busca siempre un detalle para la mesa, unas flores, una terrina bonita, una sopera o cualquier adorno que encuentres por casa. Si sois varios y atendéis vosotros la mesa, ponte una mesita auxiliar a tu costado para tenerla de apoyo y no dejes que todos ayuden a recoger, cada plato uno y así la mesa no perderá su vida ni su conversación. Te daré más ideas para que no sólo disfrutes de un plato rico, sino de la compañía, el entorno y todo lo que acompaña un menu.