Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Si continúa navegando está dando su consentimiento para seguir usándolas. Más información
Política de cookies

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

32 chipirones medios

1 cebolla picada

1 pimiento verde picado

tentáculos del chipirón picados

1 dl. de aceite, sal y pimienta

Salsa:

5 cebollas

2 dientes de ajo

1 dl. de vino blanco

costrones de pan frito

1 kg. de tomates maduros

1l. de caldo de pescado

tinta de los chipirones

aceite de oliva, sal y pimiento choricero

Para Hacerlo:

Limpia bien los chipirones, retirándoles los tentáculos que reservamos, las barbas, el cartílago y las bolsas de tinta que también reservamos para la salsa.

Rehoga la cebolla y el pimiento verde en el aceite y cuando están bien sudados mézclalos, fuera del fuego, con los tentáculos del chipirón. Salpimienta todo el picadillo y rellena con ello los chipirones, pensando siempre que se inflarán. Engancha los bordes con un palillo y dóralos unos minutos en una sartén con un poco de aceite. Resérvalos sobre un papel absorbente.

Salsa: Calienta 1 dl. de aceite en una cazuela ancha y no muy honda. Rehoga en ella la cebolla cortada en medio aro y los ajos partidos por la mitad. Deja que tome color la cebolla y añade el pimiento choricero y la tinta del calamar. Dale unas vueltas en la sartén y desgrasa con el vino blanco. Incorpora el tomate y déjalo cocer hasta que suelte su agua natural y esta se evapore de nuevo. Riega la salsa con el caldo, baja el fuego y déjalo cocer a fuego lento al menos media hora. Si ves que se te consume mucho el caldo, porque no puedes regular bien el fuego, incorpora un poco más. Incorpora los chipirones y mantenlos al mismo fuego durante otros 10 minutos. Prueba el punto de sal y si es necesario añade un poco más. Retira los chipirones y colócalos en una fuente de horno que puedas sacar a la mesa. Pasa la salsa por la túrmix y vuélcala sobre los chipirones. Si no has conseguido el espesor deseado, puedes añadirle unos costrones de pan frito. Pasa la fuente al horno a 170º y déjalos que horneen durante unos 20 minutos.

Este plato te quedará mucho más sabroso si lo haces el día anterior, pues los sabores se concentran mejor. Si haces esto, déjate el tiempo del horno para el día que los vayas a comer.


Los comentarios están cerrados.