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Milhojas de Tomate, Rúcula y Mozzarella

Tomate_Rosa

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

1 Kg. de Tomates rojos

500 gr. de Mozzarella de Búfala

200 gr. de Rúcula

100 gr. de Albahaca

1 huevo

1 dl. de Aceite de Oliva

Sal en Escamas

Pimienta Blanca

Vinagre Balsamico

Como Hacerlo:

Pon un cazo con agua a hervir, y mientras esperas, haz un corte en cruz a los tomates. En cuanto rompa a hervir el agua, introduce los tomates en la misma hasta que veas que la piel se desprende. Pásalos a un bol lleno de agua fría para pararles la cocción y pela los tomates. Corta estos en rodajas.

Filetea la mozzarella también en rodajas.

En un vaso tritura la albahaca, el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta y un huevo hasta obtener la textura deseada.

En un aro, colocamos el tomate en el fondo, sobre este una rodaja de mozzarella, rúcula y un poco de la vinagreta de albahaca. Repetimos dos veces más la misma operación hasta rellenar el aro. Terminamos con un poco de sal en escamas y retiramos el aro para pasarlo a la mesa.

Espero que te guste y lo disfrutes este verano.

Perdiz en Escabeche

Ingredientes, medidas y cantidades

6 perdices

1 cabeza de ajos

2 zanahorias

2 cebollas

4 clavos

Vino blanco

Agua

Vinagre

Sal y pimienta

Tomillo, laurel y romero

Para Hacerlo

Una vez desplumadas, límpialas por dentro y retírale los ojos y el pico, o cortarles la cabeza.

Las zanahorias peladas y en trozos grandes, la cebolla partida por la mitad y pinchada cada mitad con dos clavos. Por último, la cabeza de ajo sin pelar, partida por la mitad, en sentido horizontal. Coloca todos estos ingredientes juntos, en una cazuela, a poder ser, de hierro fundido. Sobre ellos, pon las perdices, cubriéndolas con los tres líquidos a partes iguales. Salpimiéntala, incorporando las hierbas.

Deja cocer entre 2 ½ y 3 horas, a fuego medio.

Retira las perdices y separa las patas y las pechugas.

Tritura bien la salsa con una túrmix y vuélcala sobre las perdices ya deshuesadas, dejando las patas con su hueso.

Continúo.

Sopa de Mariscos y Mousse Crocante de Caramelo

Ingredientes, Medidas y Cantidades

250 gr. de gambas

250 gr. mejillones

1 lt. fumet

250 gr. almejas

250 gr. rape

1 vaso de vino blanco

1 nuez de mantequilla

sal, pimienta, azafrán

 

Para Hacerlo

Pela las gambas guardando las cabezas y cáscaras. Limpia bien los mejillones y almejas.

En una olla, rehoga las cascaras y cabezas de las gambas, Añade el vino blanco y deja reducir. Incorpora el caldo de pescado y dale un hervor. Pasa todo por el chino.

En este caldo, cuece el resto de los mariscos. Retira las conchitas y mete el pescado cortado en trozos. Sazonar y servir con crostrones de pan.

Ingredientes, Medidas y Cantidades

20 barquillos

100 gr. de crispis

1 bote de leche condensada cocida

4 claras

2 hojas de gelatina

4 yemas

200 gr. de chocolate

50 gr. de mantequilla

100 gr. de nata

50 gr. de nueces picadas

 

Para Hacerlo:

Pon las hojas de gelatina a remojo en agua fría.

Forra el fondo de un molde redondo con los barquillos

Bate la leche condensada junto con las yemas. Funde la gelatina en la menor cantidad de agua posible e incorporarla a la mezcla anterior. Monta las claras a punto de nieve y si fuese necesario para que queden mas fuertes, añádeles un par de cucharadas de azúcar. Incorpóralas a la mezcla anterior y por ultimo, de forma envolvente mézclale los crispis. Colocar en el molde y llevar a cuajar a la nevera o al congelador.

Hacer una salsa de chocolate a la que añadimos un poco de nueces picadas.

Brócoli salteado sobre Crema de Queso y Cheesecake con Dulce de Leche

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

1 Kg. de Brócoli

100 gr. de picadillo de jamón

200 gr. de queso azul

100 gr. de queso Filadelfia

100 gr. de nata

agua

sal y pimienta blanca

aceite de oliva

Para Hacerlo:

Corta el brócoli en ramilletes. Pon a cocer el agua en un cazo hondo  y en el momento que rompa a hervir, introduce el brócoli rociándolas con un puñadito de sal gorda. Deja que hierva durante unos quince minutos.

Una vez cocidas el brócoli, pásalas por el chorro de agua fría y escúrrelas bien. Coloca el brócoli en una fuente de horno que pueda salir a la mesa y salpimiéntalo.

Haz una crema de queso batiendo todos ellos bien o fundiéndolos al fuego. Vuelca la crema sobre el brócoli y gratínalo en el horno hasta dorar bien.

 

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

Base:

1 paquete de galletas Digesta

100 gr. de mantequilla fundida

vainilla

Relleno:

500 gr. de queso filadelfia

100gr de azúcar

vainilla

4 huevos

1 bote de dulce de leche

 

Para Hacerlo:

Base: Tritura las galletas y únelas con la mantequilla fundida y la vainilla. Forra con ello un molde redondo desmoldable y mételo en la nevera mientras preparamos el relleno.

Relleno: Bate el queso con el azúcar hasta obtener una crema ligera. Añade la vainilla. Incorporar los huevos uno a uno y bátelo durante unos minutos. Colócalo sobre en la base de galletas con la ayuda de un cucharón para que no se levanten las galletas y mételo en el horno a 180º durante unos 40 minutos.

Coloca el dulce de leche sobre la tarta.

Sesión de noche…cena con película

Cena…Ensalada Dalila y Atún Marinado

 

Ensalada Dalila

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

1 bulbo de apio o 4 ramas de apio

2 plátanos

3 manzanas verdes (Grand Smith)

250 gr de mayonesa

3 cucharadas soperas de mostaza de Dijon

100 gr. de crema fresca o queso fresco

sal y pimienta blanca

 

Para Hacerlo:

Lo primero que vamos a preparar, es la salsa. De este modo, según cortemos las verduras y frutas lo iremos introduciendo en la misma.

Bate la mayonesa, si es hecha por ti y con aceite de oliva mucho mejor, con la mostaza y la crema fresca hasta ligar bien todos los ingredientes. Salpimienta a tu gusto.

Corta el apio en juliana muy fina. Haz lo mismo con la manzana pelada y por último, corta el plátano en rodajas finas. Mezcla las tres cosas con la salsa y déjala enfriar en la nevera al menos una hora.

Adórnalo con rábanos abiertos en flor, y preséntalo  en una fuente grande.

Bonito Marinado

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

1 lomo de bonito de  kilo y medio

2 limas

2 limones

2 echalotas

sal en láminas

salsa de soja ( 2 0 3 cucharadas )

 

Para Hacerlo:

Para empezar debemos cortar el lomo de atún en lonchas de 3 cm. de espesor. Si te resulta difícil cortarlo, mételo unos 20 minutos en el congelador envuelto en papel film. Coloca cada loncha en una bandeja alargada a poder ser de cristal o de loza blanca.

Corta las echalotas en rodajas finas y separa las capas. Espolvorea los aros sobre el bonitos. Deja la fuente en la nevera hasta media hora antes de comerlo, que lo sacarás para pintarlo con la salsa que vamos a preparar a continuación, y lo vuelves a meter en la nevera hasta el momento de cenar.

Mezcla con unas varillas, el zumo de la lima, del limón, la sal en láminas y unas cucharadas de salsa de soja. Con la ayuda de un pincel, pinta las lonchas de bonito y coloca a cada comensal un pequeño bol de salsa por si quiere mojar en ella cada loncha de bonito.

Película…The King’s Speech

The King’s Speech

Tras la muerte de su padre, el rey Jorge V, y la escandalosa abdicación de su hermano, Eduardo VII, Jorge VI asciende al trono británico. A las puertas de una nueva guerra mundial, el rey tendrá que gobernar mientras lucha con un angustioso tartamudeo que arrastra desde pequeño y que le impide hablar en público.

En su anterior película, la destacable The Dammed United, el británico Tom Hooper demostró que sabe retratar las relaciones de amistad y que una simple anécdota le sirve para construir una buena película. Esta, ganadora en el festival de Toronto y una de las favoritas para los Oscar, cuenta algo, inicialmente, tan poco apasionante como la relación de un señor tartamudo con su logopeda. Que el tartamudo sea un rey y el logopeda un profesional muy dado a utilizar métodos poco ortodoxos añade algo de interés… pero no el suficiente. Sin embargo, Hooper consigue levantar una entrañable historia de amistad y una interesante reflexión sobre la responsabilidad moral de los gobernantes. Es difícil encasillar en un género a esta vigorosa película, que empieza siendo un melodrama casi intimista para convertirse después en una solvente cinta de cine histórico y político.

La escritura de guión es impecable y se nota un trabajo profundo de reconstrucción histórica e investigación -sociológica, filosófica, ética y religiosa- sobre una época. El reparto derrocha talento, y Colin Firth, algo más que talento. Hay que ser un actor enorme para afrontar con éxito la difícil tarea de convertir a un tartamudo en héroe. Era muy fácil caer o en el hieratismo -si al rey no le hubiera importado su enfermedad- o en el histrionismo y en la exageración -si realmente le angustiaba como refleja la película-.

Es difícil mantener el equilibrio y construir no solo un monarca convincente sino un sólido líder político en un tiempo de crisis. En definitiva, lo que hace Firth en esta película es extremadamente complicado, casi imposible… y sin embargo, le sale, y de forma sobresaliente.

Visitar la web oficial.

Comentarios de la película, por Ana Sánchez de la Nieta, para Aceprensa

Sesión de noche…cena con película

 

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=_OZEx-HRmi8&feature=youtu.be[/youtube]

 

Film que fue un éxito relativamente inesperado en taquilla, pese a basarse en una novela de Fannie Flagg candidata al Pulitzer. La misma autora firmó el guión, que bascula entre dos historias que discurren en el Sur de Estados Unidos. Una, actual, afecta a Evelyn Couch, anodina ama de casa, acostumbrada a ser ignorada por su tosco marido, quien conoce casualmente en una residencia de la tercera edad a la fascinante Ninny Threadgoode, una anciana que vive allí, y con la que simpatiza enseguida. Ninny deja a Evelyn con los ojos como platos contándole entretenidas anécdotas de las andanzas juveniles, tiempo atrás, de dos mujeres muy amigas: Idgie y Ruth. El relato, mostrado a lo largo de varios flash-backs, cambiará la vida de Evelyn.

Una película femenina, pero que gustará a cualquiera con un mínimo de sensibilidad, y en definitiva a todo el que conozca el significado verdadero de la palabra ‘amistad’. Porque de eso trata en definitiva este film, más allá de la parte de intriga, que figura en la frase promocional de doble sentido ‘¿El secreto de la vida? ¡El secreto está en la salsa!’. Se nos habla de una doble amistad, en el presente y en el pasado. Esa capacidad de compartir penas y alegrías con otra persona, manifestada en el grito de guerra, que muestra complicidad, ‘¡Towanda!’, ayuda precisamente a sobrellevarlas y a gozarlas mejor. Amistad, amor. en los que hay un tiempo para llorar -muchas desgracias sacuden a las protagonistas- y otro tiempo para reír -Evelyn aparcando a la puerta de un centro comercial, por ejemplo. También se nos habla de la posibilidad de cambiar: Evelyn es capaz, como dice a su esposo, de mirarse un día al espejo y reconocer que no le gustó lo que vio. ‘¿Sabes entonces lo que hice?’, le pregunta. ‘Cambié.’

 

Ensalada fría de Farfalle con Atún y Tomate

Ingredientes, Medidas y Cantidades:

200 gr. de Pasta Farfalle

4 Tomates

2 latas de Atún.

Pepinillos gruesos en vinagre.

25 gr. de aceite de oliva virgen

50 gr. de aceite de oliva de 0,4

25 gr. de vinagre

sal y pimienta blanca

 

Para Hacerlo:

Pon a cocer en un cazo, agua abundante con sal gorda. En el momento que rompa a hervir introduce la pasta y un buen chorro de aceite. Deja cocer la pasta al dente. Escúrrela bien en un colador y pásalo por el chorro de agua fría.

Corte el tomate y los pepinillos en dados pequeños. Mézclalos con el atún desmigado y con la pasta.

Prepara la vinagreta con el vinagre, la sal, la pimienta y los aceites. Riega con ello la pasta y revuélvelo bien para que quede toda la ensalada bien empapada.

Si la haces con algo de tiempo, una o dos horas antes de comer, mejor para que se mezclen bien los sabores. Sírvela en una fuente honda y grande.

 

Bizcocho con manzana


Ingredientes, Medidas y Cantidades:

200 gr. de  yogur natural

2 dl. de aceite de girasol

300 gr. de azúcar

400 gr. de harina

4 huevos

Ralladura y zumo de un limón

1 sobre de levadura

3 manzanas golden

mantequilla y harina para el molde

Azúcar glacé.

 

Para Hacerlo:

Lo primero de todo y siempre que lo vayas a utilizar a no ser que te diga lo contrario, precalienta el horno a 180º. Si no lo haces, el tiempo de cocción de tus platos será mucho más largo y la cocción no será regular.

A continuación, engrasa un molde de cake (alargado) con mantequilla fundida y espolvoréalo con harina, retirando el exceso de la misma.

En un bol grande, mezcla el yogur con el aceite, la ralladura y el zumo del limón. En otro bol, bate los huevos con el azúcar hasta blanquear y doblar el volumen. Con la ayuda de una espumadera, incorpora la mezcla del yogur y por ultimo, la harina mezclada previamente con la levadura y tamizada. Incorpora esta de forma envolvente con una espumadera para que no se bajen los huevos. Coloca la mezcla en el molde.

Pelar las manzanas y cortar en rodajas no muy finas. Disponer sobre la masa de forma circular formando una flor. Hornéalo entre 40-45 minutos a 180º.

Un poquito de aquí, otro poquito de allá…

Con buen humor y ganas, llego a casa y lo primero que oigo tras cruzar la puerta, son repetidos “mamá, yeyé, mamá, man”, dichos con contundencia y con algo de exigencia. Es Covadonga, mi hija, que hace nada cumplió dos años.

Le saludo, dejo el bolso y el abrigo en su sitio; siento a mi pequeña en una silla alta, le doy el babero, una cuchara mediana y un plato, abro la nevera y cojo un yogur; de la caja de las galletas cojo dos y tras un respiro, me siento frente a ella. Para mi es un disfrute mirarla; sonrío mientras merienda sola con bastante soltura.

Cuando estamos en la cocina, la mayoría de veces le doy algo para que juegue y se entretenga, en otras no es necesario ya que aunque  es una niña vital, me sorprende quedándose quieta y callada, viendo como sale el humo de la cacerola, como espolvoreo la harina, el juego de muñeca cuando majo en el mortero o bien el ruido que hago al montar las claras a punto de nieve,… siempre con sus lápices de colores y una libreta para pintar en cuanto se tercia. En ocasiones creo que es un experta de la cocina, con esa mirada fija, con los ojos bien abiertos y con su cara bonita.

Me vienen a la memoria los muchos ratos pasados con ella en las distintas cocinas, primero durante el embarazo; tras nacer, en el moisés, al poco tiempo en la hamaca, meses después en la trona y ahora en una silla. Cuatro etapas en algo más de dos años; casi el mismo número de mudanzas. He conocido tres cocinas diferentes en dos años, la primera y la última con mucha luz y con buena distribución, también cómodas y con algo más de lo necesario para trabajar y disfrutar a gusto, bien.

Este mes que acaba, ha sido novedoso en distintas facetas profesionales y todas dentro de amplio mundo de la Cocina. He preparado nuevos cursos, corregido y actualizado unas cuantas recetas y todas están ordenadas y clasificadas; he comprado un software de base de datos para organizar y optimizar los distintos archivos; en mi aniversario me regalaron varios útiles de cocina que necesitaba y que voy utilizando con mayor o menor dominio y he tenido el pistoletazo de salida a una asesoría que me permite tener la oportunidad de enseñar a otros profesionales de la Cocina.

Cada día disfruto más y mejor con la cocina, mi salsa, mi terreno preferido. No dejo de aprender y ver nuevas formas de hacer, todo con esa soltura que da la práctica, el estudio, y el procurar hacer las cosas con cariño; en ocasiones lo consigo, en otras no. Tomo decisiones con la rapidez de un capitán de barco en medio de un temporal o cuando el cocinero o la cocinera, dirige a su equipo en medio de una celebración, me gusta.

Entre un poquito de aquí y otro poquito de allá, he hecho un Mousse de Dulce de Leche, que a las dos nos encanta.

Con un bote de dulce de leche y cinco claras montadas a punto de nieve; remuevo bien el dulce de leche para que me quede una crema suave, monto las claras a punto de nieve y las añado al dulce de leche con una espumadera  y de forma envolvente. Como a mi hija le gustan los crispis, le incluyo dos puñaditos al Mousse. Ella está tan divertida, repite “más, más, mamá más”. La coloco en pequeños boles de loza rizados y de colores que compre en Biarritz y los dejo en la nevera,  para que la Mousse tome cuerpo. A cada bol y dependiendo del color del mismo, le coloco en el centro un «m&m» del mismo color. Covadonga ha puesto dos «m&m» y la verdad es que muy centrados no le han quedado, pero no pasa nada, así se aprende.

Continúo.

 

 

P.S. Las ilustraciones son de Nancy Franke.

«Mi tiempo»

Llevo varias semanas con distintas cenas y, aunque disfruto lo mío organizándolas, eligiendo y preparando los menús, estando con las personas que vienen y van, he decidido distanciarlas más en el tiempo; dejándolas preferiblemente para los viernes. Me parece que andaré más descansada, aunque esto signifique ver a menos gente.

En casa solemos cenar sobre las 8 de la tarde, lo hacemos no solo porque nos levantamos pronto, sino para nuestro orden; además, a nuestros amigos no les importa.

Estoy pensando con la agenda en las manos, en las cosas que tengo que llevarme y hacer durante los próximos cinco días que estaremos fuera de casa. Ando con ganas de cambio aires, retomar el olor a limpio y el verde intenso, tras una buena lluvia, que es lo que las previsiones del tiempo están anunciando; me gusta que llueva en el campo.

Tengo que impartir una clase  de cocina en el Somontano, en una de las bodegas que producen el vino de la zona. Todos son profesionales  y, aún me falta determinar algunos parámetros, repasar el escenario y cerrar el menú definitivo. Una vez más, el método y la preparación con el tiempo necesario, son las bases para que todos, alumnos, profesor y organización, estemos satisfechos.

Continúo echada en el sofá, algo reclinada para poder escribir más cómoda y desde aquí veo el la mesa-bar donde me fijo que la ginebra de la botella está dos dedos más baja que hace unos días, son el resultado, entre otras, de las cenas y del gusto por esta bebida más bien seca y que tan bien sienta; apunto algunas cosas en la lista de la compra y concreto hora con el dentista, termino los menús de la semana y contesto un par de correos que tenía pendientes. Me encuentro bien, aunque algo inquieta con la reunión del último día, el lunes próximo, poco antes del regreso, y eso que aún no me he movido del sofá.

Veo que comienzo un par de nuevos cursos de cocina que se alargaran durante los próximos diez jueves, y con ellos culmino mi reentré en Madrid; aunque culminar, culminar, lo único que culmino es lo que acabo de hacer y me dejo de monsergas que a nada llevan. Hay que continuar bregando.

Menuda mañana de domingo estoy teniendo; el haberme levantado más pronto de lo habitual, leer un rato, preparar el desayuno de los que estamos en casa, arreglarme sin prisas, y disfrutar, si, disfrutar echada, organizando distintos temas y revisando la agenda, tomando un buen café y poco más, me hace sentirme a gusto conmigo misma.

Apenas echo de menos el cigarrillo y aunque algo he engordado, me mantengo en mi peso ideal, ideal, ideal, que es el que creo oportuno y a mi marido le gusta.

Oigo el reloj de la cocina que me avisa que debo retirar del horno, la tarta de cumpleaños, Cheesecake con Frambuesa, que he preparado para Fede.  La pondré en la fuente que me regalaron Vickie y Jose, que es una monada.

Estoy oyendo pasos; se me ha acabado el tiempo -“Mi Tiempo”- y me levanto.

Continúo

 

Por Nuestras Tierras

BOTILLO DEL BIERZO 

Botillo agrietao, botillo lavao.

Producto cárnico elaborado con diferentes piezas procedentes del despiece del cerdo, principalmente costilla y rabo, troceadas, adobadas con sal, pimentón, ajo y otras especias naturales, embutido en el ciego del cerdo, ahumado y semicurado.

Su forma y aspecto exterior vienen definidos por la forma de la tripa (ciego), siendo ovalada con un color rojo-plomizo. Tiene un peso entre 500 y 1600 gramos, una consistencia más bien firme y un aroma intenso a embutido adobado y ahumado.

Al corte presenta un característico color rojo intenso, diferenciándose claramente la materia prima en porciones regulares.

Se consume normalmente cocido. Una vez cocinado para su degustación, predomina el olor a magro cocido, salazón y especias naturales, siendo su textura hebrosa y jugosa, no homogénea.

El botillo es el manjar del Bierzo

La zona de elaboración comprende los términos municipales incluidos en la comarca del Bierzo: Arganza, Balboa, Barjas, Bembimbre, Berlanga del Bierzo, Borrenes, Cabanas Raras, Cacabelos, Camponaraya, Candín, Carracedelo, Carucedo, Castropodame, Cangosto, Gorullón, Cubillos del Sil, Fabero, Folgoso de la Ribera, Iguefia, Molinaseca, Noceda, Oencia, Palacios del Sil, Páramo del Sil, Peranzanes, Ponferrada, Priaranza del Bierzo, Puente de Domingo Florez, Sancedo, Sobrado, Toreno, Torre del Bierzo, Trabadelo, Vega de Espinareda, Vega de Valcarce, Villablino, Villadecanes y Villafranca del Bierzo.

Secadero

 

VILLAFRANCA DEL BIERZO

Colegiata

Los Romanos , en su recorrido berciano en busca de oro, llegaron a lo que hoy es Paradaseca del Bierzo, atravesando el Cúa por el puente viejo en Vega de Espinareda, el Ancares por el puente de San Martín de Moreda y el Burbia por sendos puentes: uno a la salida de la población de cabecera, y el otro por algún lugar del término de Veguellina. Todos aún existentes salvo este último. Sin duda al llegar al poblado de casas de paja les encantó el lugar e hicieron allí una base permanente y la bautizaron como Parada Valer según datos recogidos presuntamente del cronista romano Plinio en los Tumbos Astorganos.

Junto a variso amigos, hoy lo tenemos más fácil y no iremos quizás en busca de oro sino de entornos agradables, que ensalzan el alma y ayudan a cultivar el buen gusto. Para ello saldremos de Villafranca por la carretera que sube por la margen izquierda del Burbia atravesando Puente de Rey y, luego de cruzar el río por el “puente de Parada” a unos 9 km, sólo nos quedará una subida de 1 km, desviándonos del río, para avistar la población más importante de las pequeñas de la cuenca .La encontraremos pasados unos cerezos que flanquean la entrada.

Si bien la palloza fue una construcción común a todos los pueblos de la cuenca ancaresa del Burbia , sin duda Paradaseca, junto con Campo del Agua, fueron los más emblemáticos. Y ambos sufrieron paralelos procesos de desaparición por el fuego, si bien quedan aún algunos ejemplos entre las actuales construcciones modernas y las típicas de planta y piso, piedra y madera, con techo de losa, algunas con balaustradas ilustres.

Por estas tierras, antigua Merindad de la Somoza, se dice que estuvo de paso la Reina leonesa Dña Urraca , madre del emperador Alfonso VII, obligada a refugiarse en algún anexo del antiguo Monasterio de San Cosme, por la urgencia de alumbramiento de su hijo, cuando iba camino de sus posesiones gallegas. Por el buen trato recibido recompensó a los somozanos, con exenciones del Servicio Armado y privilegios de Nobleza. En recuerdo de “La Reiniña” se ha restaurado un hórreo en el centro del Pueblo que es objeto de numerosas visitas.

Ya en la edad Moderna, esta antigua capital de la Zomoza, fue Ayuntamiento para todas las aldeas de aguas arriba de la cuenca del Burbia, que hoy lo son de Villafranca (incluido el pueblo de Cela por donde continúa hoy la carretera que, siguiendo la antigua vía romana y que, luego de una subida hasta pasados los 1000 m de altura en Sotelo y Pradela , baja hasta Trabadelo ya en la autovía de La Coruña)

Hoy con sus 140 paradegos fijos sigue siendo, junto con Tejeira, la aldea más poblada del actual municipio, salvo Villafranca. y Vilela.

En la salida en dirección a Cela hay un desvío a la derecha que sube a la ermita de Fombasallá y continúa como pista forestal ya por la reserva nacional de Caza y Pesca de los Ancares Leoneses.

A la derecha de la entrada del pueblo y entre viñedos nos encontramos con la ermita de Sta Magdalena y enfrente, al otro lado del Burbia podemos visitar los restos de la antigua Herrería con mecanismo hidráulico, que debería abastecer, durante el siglo XIX, la fábrica de armas de Oviedo y que fue abandonada después de la guerra de la Independencia.

Por último, la Iglesia, dedicada a San Juan Bautista (24 de Junio) Se encuentra en un extremo del pueblo, anexa a la casa rectoral y dentro de un recinto enmurallado. Son típicos el nido de la cigüeña en lo alto de la espadaña del campanario y el palomar a la entrada. Es seguramente la iglesia más antigua de la zona (finales siglo XV) y también la más surtida y mejor conservada. Por algo fue hasta hace poco la residencia del último sacerdote fijo de la Somoza.

Para finalizar la visita podemos comer en cualquiera de los dos bares de Paradaseca: Uno junto a la Iglesia, anexo a la oficina de correos, y otro en el centro del pueblo.

Continúo…

Castillo de Villafranca del Bierzo

 

Lugares donde se Come Rico

Vizcaya

Asador Etxebarri

Barcelona

Restaurant Hispània

Ok Sarria

Restaurante Carballeira

Madrid

Maitia

Casa Marco

Restaurante Miyama

Restaurante Tsunami

El Paraguas

El Pedrusco de Aldealcorvo

Navarra

Asador Olaverri

Restaurante la Nuez

Girona

Restaurant l’Aliança d’Anglès

Restaurant de la Riera

Restaurant la Llar

Restaurant la Plaça

Huesca

El Lagar del Vero

Ruta del Vino Somontano

Fragmento

El Chocolate

El chocolate es un alimento excelso. Y Linneo, en Suecia, en 1737, lo definió en latín como Theobroma, alimento de los dioses, en recuerdo de Quetzalcoalt, el dios precolombino

Siempre ha causado pasión. Igual que el té, el café, la sal, las especias que generaron extensas redes comerciales y movían muchos intereses económicos. Hoy está rodeado de glamour y hay muchos que lo consideran como un placer adulto que genera adicción.   

Los primeros consumidores del chocolate, del cacao, fueron los Olmecas del Golfo de México, hace 3.000 años. Ellos y sus sucesores, los mayas y los aztecas perfeccionaron su cultivo y consumo como bebedizo. Entonces se consumía como xocolatl , mezclando las semillas trituradas con agua, con colorantes y se le atribuyeron múltiples beneficios, entre ellos el de ser un potente afrodisíaco.   

Los españoles que conquistaron México se encontraron con el y con su ‘árbol del paraíso’ que producía habas ,eran moneda de cambio en toda la América Central. Hernán Cortés guardó muestras del grano para su viaje de vuelta a España y además los instrumentos para hacer el chocolate y escribió las medidas precisas para prepararlo en la Corte. Proponía que la amargura del brebaje se corrigiera en parte con dos especias también exóticas: la vainilla y el azúcar.La receta fue considerada un secreto y sin embargo, su ingesta fue extendiéndose por toda Europa, cuestión de buen gusto supongo. Su difusión internacional lo consiguió gracias a Países Bajos, a Bélgica.   

Su consumo masivo vino después, gracias a los salones de tes y a los cafés del siglo XIX. Se tomaba ya con variaciones al habitual de ‘a la taza’.
   

Es Suiza es donde se descubre el uso del chocolate con leche, gracias a los trabajos de Henry Nestlé en 1875 que supo fabricar la leche en polvo.   

A mi juicio son tres las grandes ‘casas’ dedicadas al chocolate. Son Varlhona, Godiva y Bernachon.   

Valrhona nació en 1924 en el valle del Ródano, en Francia. Su fábrica principal está en Lyon y se dedica a las tabletas, a los bombones y hace ocho gamas de productos de alta gama. Estos se llaman Grand Crus y son ocho mezclas diferentes de cacao recolectadas en los sitios más exclusivos del mundo.   

Lady Godiva nació en 1926. Su central está en Bruselas. Son famosos su praliné cremoso y suave, su nougatines, su gianduja y sus trufas. Esta firma tiene 300 tiendas propias repartidas por todo el mundo.   

Bernachonr es una empresa familiar. Todo su éxito estriba en el respeto más absoluto por la tradición. Esta firma está también en Lyon, en Francia. Hasta ella peregrinan los gourmet de todo el mundo.   

Estilos de chocolate   

El chocolate es, básicamente, cacao. Es más dulce cuando se cultiva en América, algo más potente cuando viene de África y es más ácido cuando es cultivado en Malasia e Indonesia. De cualquier manera, esta máxima no es del todo exacta, las calidades no están determinada por el lugar en donde se planta, sino en la manera cómo se cultiva. Es más, lo que es determinante para su sabor es, sobre todo, cómo se tuesta y este proceso se hace lejos de donde se cultiva, en Europa y en USA.   

Hay tres tipos básicos de cacaos: el forastero que es el 85% de la producción mundial. El criollo supone un 2% de la producción mundial y el trinitario representa el 14 % de la producción mundial. Es la mezcla de los dos anteriores y se distingue por el color rojizo de sus habas.   

El tipo forastero es el más cultivado ya que sus plantas son las que producen más cantidad de semillas. El tipo criollo es de mejor calidad, es más aromático, es más oscuro. Es el tipo más buscado por exótico.   

La mejor proporción de cacao en el chocolate es de un 65 %. Con mayor concentración habrá demasiado amargor.
   

En su cata es fundamental darle una percepción fundamental al aroma. Lo notamos tanto antes de comerlo como cuando lo paladeamos en la boca. El sabor ocupa una décima parte de la importancia sensitiva y se nota cuando se mezcla con la saliva.   

Es importante mirar el color ya que este nos dice de dónde son las habas del cacao, cómo se mezcló, qué pureza tiene. El olfato nos permitirá ‘respirar’ su aroma. Partirlo es importante, tiene que ‘crujir’ entre los dedos.   

En la boca examinemos su textura y al final nos fijaremos en la ‘torrefacción’, es decir en los ingredientes que acompañan al cacao, las avellanas, las almendras y otros sabores añadidos más.   

Para algunos el chocolate es una droga y no es verdad. Para que un individuo tuviera en su organismo cantidades de sustancias potencialmente aditivas necesitaría consumir 15 Kg. diarios. Y esta ingesta es una barbaridad.   

Hay tres tipos de chocolate. El negro, el blanco y el chocolate con leche.   

El chocolate negro es el que contiene un porcentaje mínimo de un 60% de cacao siendo el resto manteca de cacao y azúcar. Y recordar aquí una vez más, que cuanto más cacao tenga un chocolate más amargo es y menos cantidad de azúcar contiene.   

El chocolate con leche tiene como ingrediente más característico, el de la leche en polvo. La cantidad básica en este tipo de chocolate, es de un 30 % de cacao.   

El chocolate blanco técnicamente no debería ser considerado como tal. No lleva cacao, eso si es sustituido este elemento por la manteca de cacao. Su porcentaje en las tabletas es de un 25% de manteca de cacao y el resto es azúcar, leche en polvo, vainilla y lecitina.   

Para conservar el chocolate hay que tenerlo en un lugar seco. No lo guardes en la nevera salvo en verano y deberás envolverlo en papel de aluminio. Las condiciones óptimas de conservación son entre los 16 y 18 grados y que no reciba ni la luz, ni olores. Por eso, es importante dejarle un tiempo de aclimatación para consumirlo.   

El chocolate negro puede durar dos años, el chocolate con leche un año y el chocolate blanco seis meses.   

¡Disfrute de su sabor!  

  

 Los Principios de la Nueva Cocina 

Mar de libros (130 x 162 cm, acrílico sobre lienzo, 2004)   

Pablo Gallo, A Coruña 1975. pintorgallo@yahoo.es   

Tenía que ser la revista gastronómica “Gault Millau”, seguramente la pluma de Christian Millau, el gran abanderado de las nuevas ideas en la prensa escrita francesa, quien concretase en un sencillo decálogo la filosofía culinaria en alza.   

1. Rechazar la complicación inútil y descubrir la estética de la simplicidad.   

2. Reducir el tiempo de cocción tal como se práctica en la cocina china para casi todos los, pescados, crustáceos, volatería y para ciertas legumbres verdes y para las pastas.   

3. Practicar la cocina del mercado; es decir, comprar los productos frescos.   

4. Reducción de las cartas, subordinándolas naturalmente a lo que existe en el mercado, disponible y de gran calidad.   

5. Abandonar las marinadas y sobre todo el “horrible” faisandé   

6. Rechazar las salsas demasiado ricas, demasiado densas; aquellas terribles salsas que pesaban sobre el estómago y el hígado y que servían muy a menudo para maquillar productos de poca calidad.   

7. Retornar a la gastronomía regional, a las sabrosas recetas regionales y locales.   

8. Curiosidad hacía las técnicas del progreso; utilizar todas las ventajas de la ciencia, incluso del congelado para mejorar la cocina.   

9. Búsqueda de una cocina dietética y saludable.   

10. Constante invención; la mezcla atrevida de nuevos gustos que a veces lleva a hallazgos de una calidad excepcional, deslumbrante.   

Esta maravillosa síntesis explica y hace comprender los conceptos que sustentaron y apoyan la Nueva Cocina. Una nueva cocina que desde su fundación ha ido profundizando en ellos e incorporando ingeniosas reflexiones, en honor de su espíritu dinámico y perfeccionista*   

* Texto de “La Cocina Vasca, Ayer, Hoy y Mañana”, de Rafael García Santos   


 Leonardo y la Cocina

La figura de Leonardo da Vinci, que según algunos, es el más grande de los genios del Renacimiento, se halla indisolublemente vinculada al arte de la cocina.   

Pintor, escultor, arquitecto, músico, escritor, diseñador e ingeniero, Leonardo fue un verdadero polígrafo y un humanista polifacético. También un impenitente gastrónomo a la vez que un cocinero tan refinado y sensible como visionario e incomprendido.   

Por una u otra razón, los acontecimientos que estructuran su biografía discurren parejos al ambiente de los fogones. Leonardo fracasó a muy temprana edad como jefe de cocina de la taberna florentina “Los Tres Caracoles”; vio frustrada de nuevo su devoción por la hostelería al regentar sin éxito otra taberna en Florencia con su socio y amigo Sandro Botticelli, “La Enseña de las Tres Ranas de Sandro y Leonardo”, y no consiguió tampoco imponer sus teorías renovadoras cuando mereció el cargo de maestro de festejos y banquetes de Ludovico el Moro, señor de Milán.   

Fue precisamente entonces, durante su estancia en el palacio de los Sforza, cuando Leonardo proyectó toda suerte de ingenios mecánicos, con vistas a mejorar el ambiente de las grandes cocinas, agilizar el trabajo, simplificar la realización de ciertas tareas, reducir los malos olores y acrecentar el grado de limpieza de los lugares de trabajo.   

Asadores automáticos, extractores de humos, picadoras de carne, cortadoras de berros e, incluso extintores de incendios integraban algunos de los artefactos cuya construcción nunca se vio coronada por el éxito.   

Otra curiosidad de Leonardo da Vinci, era que realizaba todas sus maquetas en pasta de mazapán; atribuyéndole la invención de una máquina para moldear los espaguetis; también se le considera el responsable de haber añadido la tercera púa al tenedor veneciano para facilitar la ingestión de estos «spago mangiabile», cordeles comestibles.   

Los últimos años de su vida los pasó en Cloux, a orillas del Loira, bajo el mecenazgo del rey Francisco I, consagrado a la creación artística pero dedicado de pleno al arte de la cocina. La debilidad del monarca francés por los placeres de la mesa llevaron a éste a compartir y degustar todas las innovaciones culinarias del genial artista florentino   

Muchos de los escritos de Leonardo da Vinci, se conservan dispersos en bibliotecas y museos europeos, la Biblioteca Ambrosiana de Milán; la Vaticana, en la Ciudad del Vaticano; el Museo Británico de Londres; la Biblioteca Real de Windsor, y la Biblioteca Nacional de España, Madrid.   

En el «Codex Romanoff», manuscrito presuntamente conservado en el Museo del Hermitage, de San Petersburgo, si no en poder de los herederos de Leornado, es evidente que las notas de cocina que integran dicha códice, poseen todo el estilo del artista toscano.   

Son anotaciones inconexas, deslavazadas, reflexiones que atañen a temas variopintos y que parecen ser el fruto de muchos años de experiencia.   

Observaciones no ajenas a la medicina y a la dietética, acordes con el espíritu de la época, en la que todo tratado de cocina debía indicar las propiedades salutíferas de platos y alimentos.   

La sencillez que traslucen muchas de las recetas, los tiempos de cocción fulgurantes que se aconsejan para algunos pescados -angulas- y el horror que inspiran a su autor las mezclas abigarradas y ampulosas, permiten adivinar una mente excesivamente adelantada para la época.   

Algunas de las fórmulas -sopas de cabezas de nabos, grelos; platos de tritones -renacuajos fritos al estilo de los chanquetes-, o huevos rotos -revueltos-, encuentran no pocas afinidades en el orden de la cocina ibérica.   

Al tiempo que un tratado de gastronomía, el «Codex Romanoff», es un tratado de urbanidad y un manual de usos y costumbres. Ciertas notas, jocosas, histriónicas y desconcertantes, ponen de manifiesto la arbitrariedad del protocolo que imperaba en las mesas de entonces, y en muchos aspectos incluso la refinada crueldad del Renacimiento.   

La proclividad que denota su autor por los platos sencillos y, por el contrario, la fobia visceral que deja traslucir, tanto hacia las preparaciones complejas como por las excesivamente populares, se refrendan con prescripciones dietéticas peyorativas.   

Son notas que revelan un tono vagamente ingenuo y vehemente, en ocasiones categórico y a veces arbitrario, que permiten entrever la compleja personalidad de quien redactó las mismas. Según afirman las crónicas, así eran los rasgos de carácter del tal Leonardo*.   

Un genio   

*José Carlos Capel, periodista gastrónomo   


 

La Autora

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Me llamo Covadonga de la Rica Aranguren. Soy una mujer enamorada y apasionada de la Vida, de mi Familia; con una gran afición convertida en profesión, la Cocina. Para mí, la cocina, es un medio de expresión de sentimientos, basados en el conocimiento, a través de la formación y del trabajo continuos. Haciéndolo bien la convierto en una forma de amar y de darme a los demás, desarrollando mi profesión como mejor sé.

Nací en Bilbao, he pasado la mayor parte de mi vida en Madrid; viví un año en Pamplona, bien aprovechado; y tras dos estupendos años en Barcelona -con la suerte de haber conocido a muy buena gente, vivido de cara al Mediterráneo y aprendido mucho- regreso a Madrid, para continuar bregando con fuerzas renovadas y buen humor.

Formación, además de estudiar Derecho en la Universidad Complutense Madrid, en el año 88 obtuve en París, tras dos cursos completos, Le Grand Diplôme Le Cordon Bleu.

Experiencia, “Le Toit de Passy”, 1 año; “Duquesnoi”, París, 6 meses; “Chomin” y “Arzak”, San Sebastián, 2 meses; “Motel Empordà”, Figueres, 1 mes. Como Profesora he trabajado en Escuelas de Cocina como “Telva”, del 88 al 92; “Alambique” Sevilla, del 92 al 98; “Alambique” Madrid, del 95 al 98; “La Cocina de Bea”, Madrid, del 96 al 99; “El Anafe”, Jerez de la Frontera, del 90 al 98; “Cayena”, Madrid, del 99 al 2005; “La Sartén de la Cordelería”, Las Arenas, desde el 98 al 2004.

Con este bagaje, he abierto Maitia, un restaurante con pocas mesas; una decoración sencilla, un ambiente recogido y acogedor, donde podrás comer bien cocina de temporada.


 

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